Publicado el 2 de febrero de 2013.
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[Un apretado correo que le mando el sábado 2 de febrero de 2013 a mi amiga Norma. Ese mismo sábado se celebraba una reunión de nuestro Seminario de Psicoanálisis Freudiano].
Hola,
No quiero dejar pasar la oportunidad de recomendarte a este excelente músico (lo puedes encontrar en el iutup). Procedente de un movimiento minoritario radical denominado PPR (siglas de Porno-Punk-Rock), formado por actores de películas porno que se quitaban la espinilla de trabajar en algo tan degradado a base de liderar bandas de Punk Rock, los críticos atribuyen la primera parte de su provocativo nombre artístico a sus origenes laborales: nacido en Berlín oriental antes de la caída del Muro, es transparente la alusión (en alemán) al coito = coiten; la substitución de la «c» por la «k» es habitual (y tan trillada que ya cansa, se hace necesario decirlo) desde la aparición del movimiento punk.
Más oscura es la referencia, si la hay, contenida en su segundo nombre artístico, «Golosemi». Aunque algunos han querido encontrar en él una deformación de un apellido judío, «Golosemich», otros han preferido referirlo a la raiz latina que entronca con nuestra palabra catalana «Golós» (sí, como Guifré el Golós) o la castellana «Goloso», siendo «semi» una alusión a la división interior producida por la incesante lucha contra la obesidad o, dicho más francamente, la manifiesta bulimia de Koiten, que se ganó por ello el cariñoso apodo de «el tonelete» entres sus (escasos) fans, y el apelativo de «gordo de mierda» por el resto de su voluble y pasajera audiencia.
Seguiría dándote detalles sobre este excelente músico, actor porno y padre de familia, pero no puedo pasar por alto antes su segundo apellido artístico: Narios.
O sea: seguiría dándote detalles, pero no puedo. Por koiten golosemi narios.
Un beso,